Solidaridad, colaboración, creatividad y resiliencia como motores del cambio para este 2021

La sastrería Tailor's Keep, en San Francisco, EUA.

El mundo tal y como lo conocíamos ha cambiado radicalmente en este pasado año. La pandemia global, el decrecimiento de la economía y los desastres naturales han transformado las formas en que aprendemos, socializamos y vivimos.

La resiliencia, la bondad y la predisposición han sido claves para superar el 2020. Con los desafíos constantes se han desarrollado nuevos y fuertes vínculos sociales; los miembros de las comunidades se han dado apoyo mutuo y las pequeñas empresas han demostrado una creatividad increíble. Aquí algunos ejemplos de cómo el apoyo a la comunidad y la resiliencia inspiran y nos hacen ser más optimistas en este 2021.

 

Los consumidores apoyan a la economía local y muestran su lado más generoso

Ante una situación sin precedentes, todos hemos hecho grandes cambios en nuestro día a día creando nuevas e inesperadas formas de vivir y alimentando nuestro espíritu de comunidad más altruista. El último estudio de Ipsos, comisionado por PayPal, demuestra el importante punto de inflexión en los hábitos de compra en España, y más en particular, en lo que respecta a la solidaridad y la compra de proximidad

Aunque hubo una disminución temporal de las donaciones durante el confinamiento debido a la incertidumbre, la flexibilización de la cuarentena ha traído un aumento significativo de la solidaridad. Las donaciones en línea aumentaron un 5% durante el confinamiento y la tendencia fue de un crecimiento continuo; del 71% pre-pandemia al 81% post-pandemia.

Estudio de Ipsos y PayPal sobre los cambios de hábitos de los consumidores durante el confinamiento de la primavera de 2020 en España. 

Más allá de las complicaciones, la pandemia del COVID-19 ha hecho que aflore un espíritu de generosidad y bondad sin precedentes entre las comunidades. Se han lanzado iniciativas como Giving Tuesday Now, en la que PayPal participa lanzando una campaña de recaudación de fondos que une fuerzas con cinco organizaciones benéficas que han movilizado sus esfuerzos para educar a la población, prevenir nuevas infecciones y ayudar a la recuperación de las personas afectadas:

  • Cruz Roja Española, enfocada en ayudar al sistema sanitario y la educación y prevención del personal médico.
  • Fundación Josep Carreras, dedicada a proteger a los más vulnerables, como son los enfermos de cáncer.
  • Fundación Mensajeros de la Paz, volcada en ayudar y dar apoyo a las personas mayores.
  • #YoMeCorono, que trabaja en dos proyectos de investigación: un ensayo clínico para frenar la transmisión del virus COVID-19 y el estudio de su vacuna.
  • Comité de emergencia, la unión de diferentes ONGS para hacer frente a esta crisis humanitaria tanto en España como en los países más vulnerables.

Las grandes corporaciones también han emprendido iniciativas propias como el programa PayPal Gives: PayPal dobla las donaciones realizadas por sus miles de empleados de todo el mundo, según los términos del programa aplicable a sus empleados.

En referencia a otros tipos de generosidad, los españoles reconocieron la importancia de apoyar a los minoristas locales. Más específicamente, el 57% de los consumidores afirma que compraba a pequeñas y medianas empresas más habitualmente durante la cuarentena, en comparación con el 44% que lo hacía también en los comercios de mayor tamaño. Este apoyo a la economía local y comercios no se detuvo con el fin del confinamiento, el 30% de los encuestados en España explicó que con el final de la cuarentena compraría más productos locales y regionales.

Los métodos de pago online son el método preferido para contribuir con los comercios. Durante el confinamiento, la gran mayoría de ciudadanos españoles (76%) utilizó tarjetas bancarias para realizar sus compras online, pero un 50% optó por servicios de pagos online. El 55% de los millennials ha indicado que prefería pagar con este tipo de servicios, a los que se les unieron un 47% de mayores de 55 años.  Además, el 56% está dispuesto a probar nuevas formas de pago para sus tiendas favoritas y un 80% prefiere usar métodos de pago sin contacto para evitar introducir el PIN.

 

Pequeñas empresas han encontrado formas creativas y nuevas herramientas para adaptarse a las inusuales circunstancias

El matrimonio Casey y Justin Wisch en su granja Long Stone en Lovettsville, Virginia, USA.

En la era actual de la pandemia de Coronavirus, el distanciamiento social se ha convertido en algo a lo que todos prestamos cada vez más atención, y el momento de pagar en una tienda, ya sea en efectivo o con tarjeta, no es una excepción. Con el objetivo de ayudar a los pequeños comerciantes y a sus clientes, PayPal ha lanzado pagos con código QR, una forma de enviar y recibir pagos sin contacto que limita la distancia física entre el empleado de la tienda y el consumidor. Esta solución de PayPal se ha convertido en un método de pago que ha ayudado a muchos comerciantes a adaptarse a la nueva realidad. Como en el caso de la granja Long Stone en Virginia, donde su dueña, Casey Wisch, ha experimentado un aumento de las visitas por las excursiones al campo de los residentes de la ciudad de Wahsington DC. Después de numerosas peticiones de clientes para que incluyese los pagos digitales, Casey adaptó su sistema tradicional de pago, de metálico y cheques, añadiendo los pagos por código QR de PayPal. Casey remarca que ahora “entre el 70 y el 80%” de todas las transacciones de su tienda se realizan con código QR.

Otros pequeños empresarios como Herbivore Florals, en Australia, han renacido con los momentos difíciles. Combatieron la disminución de ventas escuchando a sus consumidores y utilizando herramientas digitales para simplificar su experiencia. También los nativos digitales se han enfrentado a momentos desafiantes, como Colvin, una empresa de venta online de flores y plantas con sede en España que demostró su capacidad de gestión ante esta situación inédita. De la noche a la mañana, vieron cómo se multiplicaron por cuatro los pedidos que recibían, “en algunos picos, incluso más. Llegamos a transaccionar –valor de entregas en un día– más de un millón de euros en un solo día. Aquello fue una locura” ejemplifica Andrés Cester, director general de la empresa. La mayoría de los clientes que les entraron con la pandemia eran nuevos, muchos de otros países, una razón para agradecer a PayPal por el acompañamiento en el efecto multiplicador. Ahora, el ritmo de contratación ha disminuido, pero se mantiene la retención de los clientes que ganaron con la pandemia.

Para muchos, tener en cuenta las nuevas tendencias de consumidor fue clave. Debían estar donde los clientes pasaban la mayor parte de su tiempo: online y en casa. “Se produjo una mayor sensibilidad social con los cuidados, la salud y la sostenibilidad. Antes del Covid, nosotros ya estábamos posicionados como la marca de referencia y el único sitio donde comprar con garantía productos toxic free. Todo esto nos ha permitido no frenar el ritmo de crecimiento porque, ese 30% más corresponde, sobre todo, a clientes nuevos" explica Sara Werner, cofundadora de Cocunat.

Pero, ante un nuevo contexto no debemos desechar todo lo hecho anteriormente. De hecho, la solución pasa por combinar tradición e innovación. Asociarse con empresas como PayPal puede ser la solución perfecta para las industrias más tradicionales.

Igual 2020 no ha sido el año que se esperaba pero estas historias de inspiración sirven de recordatorio de cómo cualquier crisis puede convertirse en oportunidad con una visión clara y unos buenos acompañantes.

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